miércoles, 27 de marzo de 2013

Benissa 2013



Perimetral Benissa 2013
4:00am Suena el despertador, me levanto y comienzo a comer mi pastel de Aptonia sabor a chocolate, como se aconseja, 2 horas antes de la carrera. Junto a mí,  Fernando Catala, compañero de batalla y fiel cliente de Decathlon. Para la carrera llevaba mi mochila kalenji con 2 sandwith, 8 geles, 2 barritas energéticas  y un cinturón Quechua con una botella de sales minerales a… y 2 ibuprofenos. Salimos del hotel dirección a la salida, donde recogimos nuestros dorsales. Luego  nos colocamos los frontales y nos pusimos en la línea de salida. Por delante 65 km de alta montaña acumulando 3500 metros de desnivel positivo. No conocíamos el terreno, aunque la organización nos facilito una gráfica del perfil. Mi estrategia era la de no superar las 160 pulsaciones. Me olvide de ritmos, distancia y tiempo, solo me preocupaba llegar a meta y allí, dejar de correr.
5:45, 500 corredores, las luces de los frontales iluminaban la calle de la plaza. Una batucada empieza a tocar para motivarnos y a las 6:03 un disparo anuncia el comienzo de la  prueba, allá vamos!!. Nuestro ritmo inicial era un poco más alto de lo estimado, era causa de la motivación que te incitan los demás corredores. Los primeros 8 km fueron suaves y rodeados de unas vistas extraordinarias al mar y el peñón. El primer ascenso había sido suave y no muy técnico, así que el primer avituallamiento, km 11, llegamos bien y sin ningún problema. Bebimos  agua, un par de vasos de bebida isotónica y continuamos manteniendo nuestro buen ritmo.El descenso era por sendas no muy técnicas, así que aprovechaba cada bajada, mi punto fuerte, y adelantaba  así a unos pocos corredores. Superados los 15 km  empezamos a descender un terreno más técnico, a los 5 minutos de bajada me di cuenta que mi compañero ya no lo tenía tan cerca, continué corriendo hasta llegar al siguiente avituallamiento,  y allí fue cuando me dijo que se le resentía un poco la rodilla, así que se embadurno de gel refrescante, cargamos las botellas y continuamos hasta llegar al  siguiente ascenso, a una altitud de 500 metros en 1 km, uno de los puntos más duros de la prueba. La subida tenía bastante piedra suelta y yo intentaba esquivar este tipo de suelo, así que medio escalando iba subiendo poco a poco. A mitad tramo  le pregunte - ¿Cómo vas? -, - tira tira, subiendo no me duele -. Empecé a encontrarme bien, no sé ni el porqué ni el cómo, pero me puse a subir muy  rápido, las piernas me respondían bastante bien después de haber hecho ya 23 km así que lo aproveche y empecé a subir sin mirar atrás. Al llegar al avituallamiento que teníamos en la cima, km 26, me pare a esperar a mi compañero, que al llegar no hacía muy buena cara, la rodilla ya le estaba preocupando, descansamos unos minutos y empezamos a bajar, fue a los dos kilómetros cuando me dijo, - Moisés, vale la pena que vayas tu a tu ritmo que yo no quiero forzar, no tengo la rodilla al 100% y si te quedas intentaré ir a tu ritmo y me romperé – Así que, tampoco quería que forzase y que acabara lesionándose, le dije, que nos veíamos en meta y continué la aventura. No me quité de la cabeza mantener mis pulsaciones, no pasar las 160 pactadas, me encontraba muy bien, y cogí un buen ritmo,    así que decidí recuperarme en los tramos llanos, que eran pocos, y subir mi ritmo en las subidas y bajadas. Esa decisión hizo que llegara a la parte más alta de la carrera, 1200m de altitud, de una forma que ni yo sé cómo, era tanta la gente que veía mi ritmo que se apartaba dándome paso y yo solo hacía que decir, gracias, gracias, gracias… Pero en la cima nos esperaba la parte más técnica de la carrera, zonas que tenias que subir cogiéndote a una cuerda, tramos que tenias   kilómetros de piedras en forma de punta, erosionadas por el viento y el agua, kilómetros en los que un paso en falso podría lesionarte muy seriamente, pero… ese es mi único punto fuerte, zonas difíciles y bajadas técnicas, así que apreté. La bajada fue para mí la más divertida, bajamos por  piedra suelta,  me dejé caer y saltando empecé a bajar muy rápido, la verdad que me quedé sorprendido por la capacidad que tenia tanto psicológicamente como físicamente para bajar tan bien habiendo  hecho 36 km. Intenté  mantener un trote suave en subidas donde todo el mundo iba andando, supongo que fue el empeño y la motivación para superar este gran reto la que me permitió mantener un buen ritmo. Pero, no fue todo de color de rosa. Sabía que los últimos kilómetros serian difíciles, pero no sabía que iban a ser tan duros y aquí, amigos, ya no juegan, ni las piernas ni la respiración ni las pulsaciones, en este punto  quien corre, es la cabeza. Llegados a los 52 kilómetros el cansancio acumulado y las 8 horas de sufrimiento que llevaba a la espalda fueron los que pusieron a prueba mi fuerza psicológica, miraba al cielo y cerrando los ojos  pensaba  -Moisés, esto ya es tuyo, solo te queda lo último- no paraba de gritar –VAAAMOS!!-  entonces una subida bastante fuerte fue la que me forzó a seguir andando, no podía más, era una subida con casi 400 metros de desnivel en  tan solo 1 km, mi cuerpo no respondía a lo que mi cabeza le ordenaba, así que agache la cabeza para no mirar lo que me quedaba, y ayudándome con las manos en las rodillas, fui subiendo la que para mí, fue la peor subida de la carrera. Fue  tal el punto, que me encontré con la necesidad de descargar esa tensión acumulada tras los kilómetros, ese gran esfuerzo que estaba realizado,  que me entraron ganas de romper a llorar y decir, tío esto lo vas a conseguir, te lo has propuesto, y lo vas a hacer!!! Pero pensé, -aguanta Moisés aguanta y descárgalo todo cuando entres a meta, allí es donde lo tienes que soltarlo todo.  A partir de ahí eran pocos los corredores que veía, en las subidas se paraban y se ponían a caminar, yo en cambio, respiraba fuerte cerraba los ojos e intentaba  mantener el trote  subiendo, y en las bajadas, no sé cómo pero bajaba muy bien, tal vez porque eran bajadas técnicas y lo que más importa es saber dónde poner el pie para no tropezar. Ya en el km 59, pasé por  el último avituallamiento, tenía la espalda muy cargada, el constante roce de la mochila me había hecho herida, el igual que mis brazos, que del roce empezaron a hacerme daño, pero bebí, estiré un poco la espalda y continué, continué corriendo normal hasta que empecé a escuchar la música de la meta, entonces empecé a sonreír, comprimí mi ganas de soltar toda la presión y empecé a decirme, Moisés, ¿oyes eso? Eso es la meta, eso es por lo que has sufrido casi 10 horas, eres un campeón. Bajaba y me encontraba motivado pero a mi cuerpo le pasaba factura cada paso en falso, cada pequeña cuesta, cada salto de piedra a piedra, pero era gracias a la gente que estaba fuera de sus casas animando, aplaudiendo y gritando, -Valiente!! Ahí está la meta, ya lo has conseguido-  que me volvía a llenar de fuerza para no parar, seguir y seguir hasta el final, y fue justamente cuando entré al pueblo,  giré y me planté en la calle de recta de meta, la gente empezó  a aplaudir y a animar, fue tan grande la satisfacción que corría por mi cuerpo que  cerré los ojos, sonreí,  y me puse a soltar todo lo que me quedaba de energía, entrando de la mejor forma que puede entrar un corredor después de un gran esfuerzo, haciendo un sprint final y saltando en la meta!!

Después de esta aventura, lo que me llevo a casa, es darme cuenta de la capacidad que tengo para superar grandes retos, y alcanzar todo aquello que me proponga en la vida.

Por último solo me queda agradecer a mi compañero de batallas, Fernando Catala, por aceptar querer hacer este reto conmigo, y espero que sean muchos más, Un abrazo Fernan !!

6 comentarios:

  1. Enhorabuena, menudo tiempazo que marcaste, las sensaciones al llegar a meta, por fortuna son para todos la misma. Espero que sigas así de fuerte para próximo retos y disfrutando.

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  2. Muchas gracias miguelflor, la verdad que a todos nos pasa lo mismo cuando llegamos a meta, ya que es un gran esfuerzo que nos promponemos y cuando lo conseguimos,bufff... esa sensación es brutal !!!! jjjj

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  3. vaig a dir-li a josep lo dels 8 gels i 2 ibuprofenos... pero que sàpigues que m'has motivat, ara estàs per davant però recorda que un drac està despertant...

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    1. El drac que estava dormint en les cendres ha començat a obrir els ulls i comença a preparar els nous reptes que pretendrà i conseguirà superar, això és el que vull redeu !!! motivar a la gent per a que sapiga com de bó és superar un repte !!! vaaaamos !!!1

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  4. Hola Moises, buena crónica y mejor carrera! Yo también trabajo en Decathlon, en Alfafar mas exactamente. Has probado los BCAA's de aptonia? Bueno te seguiré a partir de ahora! Un saludo.

    Fran, yotambientengouno.blogspot.com

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  5. Hola Fran,

    Si si, los he probado, de hecho me quedan solo 2 jajajajaja. me gusta porque es una opción muy completa para recuperar y económica!!, pero falla en la forma de tomarlos, me explico, no se dilullen muy facilmete, de hecho yo no he conseguido bebermelos sin grumos, y si lo agitas mucho, se hace una cantidad enorme de espuma, pero por lo demás muy completa.

    Un saludo y muchas grácias, espero vernos y muchas gracias por seguirme jjjjj.

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